El Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales analiza retos de la inteligencia artificial en la educación: “¿Preparados o atropellados?”
La irrupción acelerada de la inteligencia artificial en los procesos educativos, los riesgos de dependencia tecnológica, la transformación del papel del docente y la necesidad de construir una visión crítica y humanista frente a las nuevas tecnologías, fueron algunos de los temas centrales abordados durante el #47 Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales, titulado “¿Preparados o atropellados? El maestro frente a la Inteligencia Artificial”, realizado el viernes 24 de abril de 2026 y transmitido desde la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
El espacio de análisis contó con la participación de académicos y especialistas de distintas disciplinas: el Dr. Alfredo Silva Brito; el Mtro. Raúl Abraham López Martínez, profesor-investigador de El Colegio de Morelos; el Mtro. Antonio Ponciano Díaz, analista político y articulista de La Jornada Morelos; el Arq. César Carrizales, académico de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos; y el Dr. Cristian Alfredo Ospina de la Cruz, académico de la Universidad Politécnica del Estado de Morelos. La transmisión del foro se realizó desde la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
Durante la apertura del foro, el Dr. Alfredo Silva Brito subrayó que la inteligencia artificial ya no representa únicamente una innovación tecnológica externa al ámbito educativo, sino una presencia activa dentro de las aulas. Señaló que, de acuerdo con datos internacionales, una parte importante del profesorado ya ha comenzado a incorporar herramientas de IA en sus prácticas docentes, lo que obliga a reflexionar sobre sus alcances, limitaciones y consecuencias sociales.
La inteligencia artificial como actor político y sociotécnico
En su intervención, el Mtro. Raúl Abraham López Martínez advirtió que la discusión sobre inteligencia artificial no puede reducirse únicamente al plano técnico, sino que debe entenderse también desde sus implicaciones políticas, económicas y sociales. Señaló que las plataformas de IA surgen en contextos vinculados a grandes corporaciones tecnológicas, grupos económicos y proyectos de poder global, particularmente asociados al desarrollo tecnológico impulsado desde Estados Unidos.
El académico de El Colegio de Morelos destacó que la inteligencia artificial “no surge de la nada” y que, por ello, resulta indispensable analizar críticamente los intereses y proyectos políticos que acompañan su expansión en la educación. En ese sentido, llamó a evitar incorporaciones acríticas de estas tecnologías en los procesos educativos.
Más adelante, Raúl López Martínez retomó el reciente estudio realizado por la Secretaría de Educación Pública sobre usos y percepciones de la inteligencia artificial generativa en la educación superior mexicana, destacando que dicho diagnóstico confirma que la IA ya tiene una presencia consolidada en universidades públicas y privadas del país. Asimismo, advirtió sobre el riesgo de que estas tecnologías profundicen desigualdades educativas, particularmente en instituciones como normales públicas y universidades interculturales, donde el acceso y apropiación tecnológica sigue siendo desigual.
El investigador propuso abordar el fenómeno desde un enfoque sociotécnico, inspirado en autores como Hernán Thomas y Edgar Morin, entendiendo que las tecnologías no son externas a la sociedad, sino parte constitutiva de las relaciones humanas contemporáneas. “Somos seres sociotécnicos”, expresó, al tiempo que llamó a reconocer la incertidumbre como una condición inherente del momento histórico actual.
Riesgos educativos y crisis del conocimiento
Uno de los posicionamientos más críticos fue presentado por el Dr. Cristian Alfredo Ospina de la Cruz, quien alertó sobre las dificultades que enfrentan actualmente las instituciones educativas para evaluar el conocimiento real de los estudiantes ante el uso masivo de herramientas de inteligencia artificial.
El académico sostuvo que la IA permite que estudiantes elaboren tareas, ensayos e incluso exámenes completos sin desarrollar procesos genuinos de aprendizaje, lo que podría generar generaciones de profesionistas con vacíos importantes de conocimiento básico y formación crítica. Asimismo, relató experiencias concretas dentro de las aulas relacionadas con nuevas formas de fraude académico apoyadas por dispositivos tecnológicos.
Sin embargo, también reconoció que la inteligencia artificial ha contribuido a mejorar ciertos procesos educativos y científicos, particularmente en áreas relacionadas con la medicina, el análisis de datos y el desarrollo tecnológico. Desde su perspectiva, el reto consiste en modificar los modelos tradicionales de evaluación y fomentar habilidades críticas y reflexivas más allá de las simples calificaciones numéricas.
Humanización, lentitud y pensamiento crítico
Por su parte, el arquitecto César Carrizales ofreció una reflexión filosófica sobre la aceleración tecnológica contemporánea y sus efectos sobre la capacidad humana de contemplación y pensamiento profundo. Citando a autores como Milan Kundera y Antonio Machado, señaló que la velocidad impuesta por las tecnologías digitales ha reducido la posibilidad de desarrollar un pensamiento “volumétrico”, crítico y reflexivo.
Carrizales sostuvo que, aunque la humanidad vive posiblemente “el mejor momento de la historia” en términos tecnológicos, ello no significa necesariamente que las personas sean mejores o más humanas. Advirtió que muchas aplicaciones de inteligencia artificial promueven la idea de obtener resultados “sin saber”, debilitando procesos de formación ligados al esfuerzo, la disciplina y la construcción de sabiduría.
En ese sentido, retomó la idea de que uno de los grandes retos educativos del siglo XXI será preservar los llamados “valores no cognitivos”: la templanza, la fortaleza, la disciplina, el esfuerzo y la capacidad de reflexión profunda.
Entre el temor y la transición tecnológica
El Mtro. Antonio Ponciano Díaz planteó que el debate actual se desarrolla en medio de un proceso de transición tecnológica aún reciente, pues la expansión masiva de herramientas como ChatGPT comenzó apenas en 2022. A su juicio, buena parte de las resistencias docentes provienen del desconocimiento o falta de capacitación respecto al uso pedagógico de estas herramientas.
Durante su participación, el analista político destacó tanto ventajas como riesgos asociados al uso de inteligencia artificial en educación. Entre los beneficios mencionó la personalización de los aprendizajes, el acceso a recursos avanzados y la automatización de tareas administrativas que actualmente generan una sobrecarga laboral para los docentes.
No obstante, también alertó sobre problemas relacionados con la dependencia tecnológica, la vulnerabilidad de los datos personales y la pérdida de interacción humana en los procesos formativos.
Defensa de la razón y construcción de ciudadanía
En la parte final del foro, Alfredo Silva Brito retomó ideas de pensadores como Paulo Freire, Jürgen Habermas, Umberto Eco y Fiódor Dostoyevski para señalar que el desafío de la inteligencia artificial no es únicamente técnico, sino profundamente civilizatorio. Subrayó que el reto principal será defender la razón, el pensamiento crítico y la capacidad humana de diálogo frente a procesos de automatización y consumo acelerado de información.
Asimismo, se planteó la necesidad de construir evaluaciones híbridas, fortalecer la reflexión ética y evitar que las tecnologías digitales conviertan a los ciudadanos únicamente en consumidores pasivos. El foro concluyó con una invitación colectiva a mantener abiertos los espacios de análisis crítico sobre inteligencia artificial, educación y sociedad.
La transmisión completa del #47 Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales forma parte de los esfuerzos impulsados por la Revista Digital Independiente Voz Universitaria para promover el debate académico y ciudadano sobre los principales desafíos contemporáneos vinculados a ciencia, tecnología, política y sociedad.