PIB México

Alejandro Castillo Morales
Analista Económico

Las cifras revisadas del PIB correspondientes al primer semestre de 2026, que dio a conocer el INEGI, confirman la ligera recuperación que habían anticipado con sus estimaciones oportunas. Con esta información, a precios constantes tomando como año base 2018, tenemos que en el primer semestre de 2026 el PIB tuvo un crecimiento de 1.14% con respecto a las cifras del primer semestre de 2025.

Por sectores de actividad, se tiene que las actividades primarias -agricultura, ganadería y pesca-, reportaron un crecimiento de 2.12%; las actividades secundarias -que incluye la minería, energía, construcción y manufactura- se incrementaron en apenas 0.04% y, finalmente, las actividades terciarias -comercio, educación, salud, servicios diversos y actividades del gobierno- crecieron 1.64%.

Los tres sectores tuvieron un comportamiento positivo, pero muy deplorable, y más considerando que a su interior, las actividades que los integran muchas tuvieron caídas

En el caso, de las actividades secundarias que tuvieron un crecimiento de 0.04%, a su interior sólo tuvieron un desempeño positivo la minería, con un crecimiento de 3.79% y la construcción que aumentó 2.13%. En particular, las manufacturas reportaron una contracción de 1.13% en el primer semestre, y sólo crecieron la industria alimentaria, 0.82%; la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón, 12.9%; la industria química, 0.01% y, la fabricación de maquinaria y equipo, 2.5%. El resto de las actividades industriales reportaron una disminución en relación con los datos del primer semestre de 2025.

Por lo que respecta a las actividades terciarias, sólo tuvieron un desempeño negativo los servicios profesionales, científicos y técnicos, la dirección de corporativos y empresas así como los Servicios de alojamiento y preparación de alimentos. El resto tuvo crecimientos positivos, pero muy bajos.

Al analizar en más detalle la manufactura, en el primer semestre de los tres últimos años, la Fabricación de equipo de transporte tuvo caídas de 0.61% en 2024, de 2.56 % en 2025 y 4.04% en este año; la fabricación de maquinaria y equipo en el primer semestre de 2026 creció 2.55%, después de haber caído 5.0% en 2024 y 1.08% en 2025; la fabricación de equipo de cómputo, comunicación y accesorios en el primer semestre cayó 0.15% y, la fabricación de equipo de generación eléctrica y aparatos y accesorios eléctricos cayó 7.47% en el primer semestre de este año. Este comportamiento poco firme de los principales componentes de esta rama, contrasta con las cifras de la Balanza Comercial manufacturera del Banco de México, en el primer semestre, que señala que las exportaciones de manufacturas de productos metálicos, maquinaria y equipo, crecieron 30.8%, hasta $287,945.8 millones de dólares, en tanto que sus importaciones crecieron 33.8%, llegando a $228,879.1 millones de dólares. Este desempeño del intercambio de productos metálicos, maquinaria y equipo produjo un superávit de $59.066.7 millones de dólares, 20.4% más que en el primer semestre de 2025 contra 2024. El problema está en que, con una producción débil, cómo se van a sostener las exportaciones?

En esas condiciones, el resultado aparentemente positivo del intercambio en un contexto de un dólar muy subvaluado, podría ser consecuencia, paradójicamente, de la baja integración de bienes nacionales en los productos exportados. Eso explicaría porqué la subvaluación del dólar no afecta al conjunto de bienes que se exportan, porque sólo repercutiría en la parte correspondientes a la contribución del trabajo, que a pesar del peso muy sobrevaluado, sigue siendo competitivo frente a los altos salarios del exterior. De ser así, sería otra señal del carácter maquilador que limita el desarrollo y la inversión productiva de nuestro país.

Ese comportamiento del PIB y del comercio exterior, muestra la distancia que existe en el comportamiento de actividades que son fundamentales para la transformación de la estructura productiva del país. Lo más grave, es que en el proceso de negociación del T-MEC, esta situación nos muestra muy vulnerables frente a las posturas del gobierno estadounidense, del que se puede esperar todo, después de la publicación del trabajo “detective de la frontera” y de ver el trato que ha dado EU a Canadá.

Es indispensable desarrollar la cohesión social, la normatividad y organización productiva que nos permita diseñar una política económica con capacidad de responder, proporcionar los servicios y la seguridad que requieren la sociedad y la inversión, elevar las metas educativas, para asimilar tecnologías; impulsar la normatividad clara, transparente y eficiente, con contrapesos que permita identificar las obligaciones y límites de cada uno de los actores, público, social y privado, reconociendo los objetivos de desarrollo y establecer metas para el aprovechamiento de nuestra fuerza de trabajo, incluyendo la incorporación de la población en economía informal a población organizada para producir, comercializar y aportar de manera responsable y ordenada, que permitan con el conjunto contener la inflación y/o la sobrevaluación del peso, mediante eficiencia.