Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales celebra 50 transmisiones con un análisis crítico sobre la IA en las universidades latinoamericanas

ok Captura de pantalla 2026-10-12 a la(s) 2.24.53 p.m.

Académicos de Cuernavaca analizaron un reciente informe de la UNESCO que revela que el 87 % de las instituciones de educación superior de América Latina y el Caribe utiliza inteligencia artificial, pero solamente el 26 % cuenta con estrategias institucionales para orientar su implementación.

Cuernavaca, Morelos, 12 de octubre de 2026. El Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales celebró el pasado miércoles 7 de octubre su transmisión número 50, un acontecimiento significativo para este espacio de reflexión independiente, integrado por académicos radicados en Cuernavaca, Morelos, que comparten el propósito de analizar críticamente los problemas que enfrenta la sociedad y contribuir a la construcción de propuestas para su atención.

Las 50 transmisiones representan un esfuerzo sostenido de reflexión y comunicación académica independiente. El Foro forma parte de las iniciativas de divulgación de la Revista Digital Independiente Voz Universitaria, proyecto de comunicación surgido en 2004, orientado a promover el pensamiento crítico, el pluralismo y el análisis de los problemas contemporáneos.

La inteligencia artificial ha sido uno de los temas recurrentes del Foro. En emisiones anteriores se han examinado documentos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la UNESCO y la Secretaría de Educación Pública del Gobierno de México. Asimismo, se han abordado las dimensiones éticas, sociales y humanistas de estas tecnologías mediante el análisis de la encíclica Magnifica Humanitas, publicada en mayo de 2026 por el papa León XIV, dedicada a la protección de la dignidad humana frente a los desafíos de la inteligencia artificial.

En esta ocasión, la transmisión estuvo dedicada al análisis del informe Implementación de la IA en la educación superior en América Latina y el Caribe, elaborado por Arianna Valentini del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC).

Publicado en septiembre de 2026, el documento reúne información de 200 instituciones de educación superior de 19 países latinoamericanos y caribeños, y examina la incorporación de la inteligencia artificial en la enseñanza, la investigación, la administración universitaria, la vinculación comunitaria y la gobernanza institucional.

El panel estuvo integrado por el Mtro. Raúl Abraham López Martínez, profesor de tiempo completo de El Colegio de Morelos; el Dr. Alfredo Silva Brito, académico e investigador independiente; el Mtro. Antonio Ponciano Díaz, analista de La Jornada Morelos; y el Arq. César Carrizales, académico, poeta y artista plástico.

El encuentro se desarrolló en cuatro bloques de análisis, durante los cuales los participantes contrastaron los resultados de la investigación con distintas perspectivas de las ciencias sociales, la filosofía y el pensamiento crítico latinoamericano.

Primer bloque. La inteligencia artificial avanza en las universidades, pero sin suficientes estrategias institucionales

Uno de los principales hallazgos del informe de la UNESCO es que el 87 % de las instituciones de educación superior encuestadas utiliza inteligencia artificial en alguna de sus actividades, mientras que el 74 % la emplea en procesos de enseñanza y aprendizaje. Estas cifras fueron recuperadas por Raúl Abraham López Martínez, quien destacó el alcance regional de la investigación, en la que participaron 200 instituciones de 19 países, incluidas 30 universidades mexicanas.

Desde su perspectiva, estos resultados muestran que la discusión universitaria ya no debería concentrarse en determinar si la inteligencia artificial llegará a las aulas, sino en comprender las condiciones de su implementación y sus consecuencias para la formación profesional, la evaluación y la producción de conocimiento.

La reflexión adquirió una dimensión pedagógica con la participación de César Carrizales, quien recurrió al pensamiento de Paulo Freire para cuestionar los riesgos de reproducir una educación bancaria mediante herramientas algorítmicas. La obtención de respuestas inmediatas, la elaboración automatizada de resúmenes y la sustitución de procesos reflexivos podrían profundizar la pasividad intelectual de los estudiantes. Frente a ello, propuso una alfabetización tecnológica que incorpore una perspectiva crítica y emancipadora.

Las implicaciones institucionales de esta transformación fueron abordadas por Antonio Ponciano Díaz. A su juicio, uno de los problemas centrales radica en que la utilización de inteligencia artificial responde principalmente a iniciativas de profesores y estudiantes, sin que necesariamente existan políticas universitarias que establezcan orientaciones claras. Esta situación genera incertidumbre sobre sus efectos en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

A estas preocupaciones se sumó Alfredo Silva Brito, quien introdujo las desigualdades entre las instituciones públicas y privadas. Los indicadores examinados muestran ventajas de las universidades privadas en planificación estratégica, capacitación docente y mecanismos de integración comunitaria. Para el académico, estas diferencias deben analizarse considerando las condiciones presupuestarias que enfrentan las universidades públicas y los riesgos de profundizar las desigualdades educativas existentes en América Latina.

Segundo bloque. La gobernanza tecnológica y los riesgos para la producción del conocimiento

La distancia entre la adopción de inteligencia artificial y el desarrollo de políticas universitarias constituyó el eje del segundo bloque. Mientras el 87 % de las instituciones utiliza estas tecnologías, solamente el 26 % dispone de una estrategia formal para orientar su implementación, de acuerdo con los datos del informe de UNESCO.

Esta contradicción permitió a Raúl Abraham López Martínez profundizar en las implicaciones de la inteligencia artificial para una de las funciones fundamentales de las universidades: la producción, organización y validación del conocimiento. Su preocupación se centró en la incorporación de tecnologías comerciales sin mecanismos suficientes para establecer límites educativos, normativos y cognitivos.

La discusión sobre la gobernanza encontró otra dimensión en las aportaciones de César Carrizales, quien vinculó los resultados de la investigación con el pensamiento del filósofo Byung-Chul Han y sus planteamientos sobre la infocracia. Bajo esta perspectiva, la promesa de eficiencia y rapidez puede generar nuevas formas de dependencia tecnológica que afecten la creatividad, la autoría y el pensamiento crítico.

Por otra parte, el alcance de las investigaciones internacionales en las decisiones educativas fue uno de los cuestionamientos formulados por Antonio Ponciano Díaz. Consideró necesario que los estudios de organismos como la UNESCO trasciendan el ámbito de las recomendaciones y se traduzcan en políticas institucionales. También manifestó preocupación por el uso de inteligencia artificial para elaborar trabajos escolares sin procesos de reflexión, práctica que podría debilitar las capacidades analíticas de los estudiantes.

Otro indicador del informe permitió ampliar el debate: el 49 % de las instituciones reporta incertidumbre entre sus estudiantes sobre los usos legítimos de la inteligencia artificial. Alfredo Silva Brito relacionó esta situación con la ausencia de criterios institucionales y con los debates de la teoría crítica sobre la razón instrumental y las relaciones entre tecnología y poder.

En conjunto, las intervenciones destacaron la necesidad de establecer políticas sobre integridad académica, fortalecer la alfabetización tecnológica y revisar los mecanismos de evaluación frente a las transformaciones que experimenta la educación superior.

Tercer bloque. Inteligencia artificial, derechos humanos y soberanía del conocimiento

¿Quién establece las reglas bajo las cuales se incorpora la inteligencia artificial a las universidades y qué intereses orientan su desarrollo? Estas interrogantes estuvieron presentes en el tercer bloque, dedicado a las relaciones entre tecnología, poder y soberanía del conocimiento.

Para Raúl Abraham López Martínez, la gobernanza debe entenderse como un conjunto de mecanismos que permiten establecer responsabilidades, principios éticos, transparencia, equidad y rendición de cuentas. Desde esta perspectiva, recuperó las aportaciones del filósofo Langdon Winner para argumentar que las tecnologías poseen dimensiones políticas y que su desarrollo está vinculado con relaciones económicas y de poder.

En el caso mexicano, planteó la necesidad de incorporar el enfoque de derechos humanos y recuperar el marco constitucional que reconoce el derecho humano en el acceso a los beneficios del desarrollo científico y tecnológico.

La contradicción entre innovación y gobernanza fue ilustrada mediante la metáfora de un iceberg: mientras en la superficie aparece una creciente incorporación de tecnologías, debajo permanece una estructura institucional insuficientemente desarrollada para orientar su utilización.

Desde una perspectiva latinoamericanista, César Carrizales llamó la atención sobre las consecuencias del predominio de modelos de inteligencia artificial desarrollados por corporaciones tecnológicas del norte global. Su preocupación se centró en la posibilidad de profundizar la colonialidad del conocimiento y debilitar las capacidades de las universidades latinoamericanas para preservar sus propias tradiciones intelectuales.

Las relaciones entre inteligencia artificial y capacidades humanas ocuparon la intervención de Antonio Ponciano Díaz. El analista advirtió sobre los riesgos de una dependencia excesiva de los sistemas automatizados, particularmente cuando su utilización desplaza capacidades como el discernimiento, la reflexión y el pensamiento crítico. También vinculó estas transformaciones con las dificultades económicas y laborales que enfrentan los estudiantes universitarios.

En materia de gobernanza, Alfredo Silva Brito recuperó otros indicadores del informe: únicamente el 26 % de las instituciones cuenta con estrategias formales de inteligencia artificial, el 19 % dispone de políticas institucionales y el 18 % tiene unidades de supervisión.

Estas cifras permitieron situar la discusión en las limitaciones estructurales que enfrentan las universidades para orientar la transformación tecnológica, especialmente en una región caracterizada por profundas desigualdades económicas, educativas y científicas.

Cuarto bloque. Democratizar las decisiones tecnológicas y preservar la dimensión humana de la educación

La participación de las comunidades universitarias en las decisiones sobre inteligencia artificial constituyó uno de los principales temas del bloque final.

El problema fue planteado por Raúl Abraham López Martínez a partir de los resultados del informe de la UNESCO, que muestran una limitada representación estudiantil en los mecanismos de gobernanza tecnológica. Para el académico de El Colegio de Morelos, las políticas universitarias en materia de inteligencia artificial, no deberían formularse exclusivamente desde las autoridades, sino mediante procesos de deliberación que incorporen a estudiantes, profesores y otros sectores sociales.

La incorporación de inteligencia artificial también obliga a reconsiderar los instrumentos tradicionales de evaluación. La posibilidad de elaborar automáticamente ensayos y resúmenes, explicó, plantea interrogantes sobre las formas de valorar los aprendizajes y las capacidades intelectuales de los estudiantes. En consecuencia, propuso construir acuerdos colectivos para establecer nuevas estrategias pedagógicas y criterios de evaluación.

La necesidad de preservar la dimensión humana de la educación encontró continuidad en las reflexiones de César Carrizales. Más allá de las capacidades cognitivas relacionadas con el procesamiento de información, el académico destacó la importancia de fortalecer cualidades como la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia y la creatividad. Desde esta perspectiva, las universidades latinoamericanas enfrentan el desafío de conservar su soberanía intelectual frente a la creciente automatización del conocimiento.

Por su parte, Antonio Ponciano Díaz centró su reflexión final en las consecuencias sociales de la concentración del desarrollo tecnológico en grandes corporaciones internacionales. La expansión acelerada de la inteligencia artificial, consideró, requiere una discusión pública sobre sus posibles riesgos y sobre las responsabilidades de quienes desarrollan y comercializan estas tecnologías.

El debate concluyó con una reflexión de Alfredo Silva Brito sobre las relaciones entre inteligencia artificial y desigualdad social. Recuperando referencias al pensamiento de Pierre Bourdieu, el académico vinculó el desarrollo tecnológico con las disputas por el poder económico y simbólico, y destacó la importancia de preservar la autonomía humana y los principios democráticos frente a la creciente influencia de los sistemas algorítmicos.

Cincuenta transmisiones de pensamiento crítico independiente

La transmisión número 50 permitió analizar un documento internacional desde las preocupaciones y perspectivas del pensamiento social latinoamericano, colocando en el centro del debate las relaciones entre inteligencia artificial, educación, conocimiento, democracia y poder.

Entre las principales coincidencias destacó que la inteligencia artificial no constituye una tecnología neutral y que su incorporación a las universidades requiere políticas institucionales, participación democrática y mecanismos de gobernanza orientados al interés público.

La realización de 50 emisiones representa también un reconocimiento al trabajo independiente de los académicos que integran el Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales y a la importancia de construir espacios de comunicación que acerquen el conocimiento y el debate universitario a la sociedad.

Con esta transmisión, el Foro reafirma su compromiso con el pensamiento crítico, la pluralidad de perspectivas y la construcción colectiva de propuestas que contribuyan a comprender y transformar los problemas de nuestro tiempo.

La transmisión puede consultarse en la página de Facebook de la Revista Digital Independiente Voz Universitaria: