En las finanzas públicas, los detalles cuentan
Alejandro Castillo Morales
Analista económico
En la información que proporcionó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), correspondiente a la situación financiera del Sector Público al término del primer semestre de este año, sobresale el bajo crecimiento de los Ingresos Presupuestarios, que sumaron $4.27 billones de pesos, lo que representó un aumento en términos reales de sólo 0.1%, con respecto a enero-junio del 2025. En contraparte, en la misma comparación, el Gasto Neto Pagado, registró un aumento de 2.1% en términos reales, llegando a $4.85 billones de pesos. Como consecuencia, el Balance Presupuestario del Sector Público reportó un déficit, es decir una carga que hay que cubrir, de $578,901.3 millones de pesos, superior en 19.5% al monto registrado en el mismo período de 2025.
Por lo que respecta a las fuentes de ingresos, los recursos aportados por el petróleo alcanzaron $473,100.8 millones de pesos, lo que representó un aumento de 2.1% en términos reales, en tanto que los ingresos no petroleros sumaron $3.80 billones de pesos, lo que en términos reales representó una caída de 0.1%. Los ingresos no petroleros se integran por los ingresos del Gobierno Federal, conformados por los ingresos Tributarios, que sumaron $2.96 billones de pesos, con un aumento en términos reales de 0.4% y los No Tributarios que a junio sumaron $223,503.6 millones de pesos, 11.8% menos en términos reales que lo registrado en enero junio del año anterior. A su vez, los ingresos de Organismos y Empresas crecieron 2.3%, hasta $617,250. 9 millones de pesos.

Como elementos que impulsaron el crecimiento del Gasto Neto Pagado (GNP), en el primer semestre el Gasto Programable, contribuyó con 68.8% del GNP, equivalente a $3.34 billones de pesos, monto 3.7% mayor en términos reales respecto al registro del primer semestre de 2025. A su vez, el Gasto no Programable alcanzó un monto de $1.51 billones de pesos, inferior en 1.3% respecto del observado en enero-junio de 2025.
Llama la atención el comportamiento de algunos conceptos del Gasto Corriente, que forma parte del Gasto Programable y aporta 58.6% del GNP, como son los Servicios Personales, los recursos para Pensiones y Jubilaciones y el renglón de Subsidios, Transferencias y Aportaciones, que muestran altas tasas de crecimiento, de 8.9%, 2.7% y 12.2%, que representaron 50.9% del Gasto del semestre. En contraste, lo que se refiere a la Inversión Física en el primer semestre de 2026 fue inferior en 7.9% respecto a la registrada en el primer semestre de 2025, con sólo $382,699.5 millones de pesos, aportando sólo 7.8% del GNP.
Por otra parte, es interesante revisar la distribución que se hizo del presupuesto ejercido en el primer semestre, para identificar las posibilidades de la administración de cumplir con las diferentes necesidades que se tienen en el país.
Por ejemplo, considerando la necesidad de proporcionar seguridad a la población, llama la atención que en el primer semestre de 2026, el presupuesto ejercido por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, fue inferior en 35.5% con respecto a lo ejercido en el mismo período de 2025. En otro caso, a pesar del interés que parecía tener el Mundial de Futbol para el país, el presupuesto de la Secretaría de Turismo disminuyó 30.5% respecto de lo ejercido en el mismo período de 2025. En el caso de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la baja fue de 41.1%. En PEMEX presupuesto ejercido fue inferior en 14.4% y en CFE fue menor en 10.8%. Por lo que respecta a la necesidad de infraestructura, el gasto en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes fue menor en 39.7%, aunque en este caso, parte de sus funciones se asignaron a la Secretaría de la Defensa y de Marína, que disponen de recursos para el Transístmico y para ferrovías para carga.
Como se puede observar, la insuficiencia de recursos obligó a modificar los calendarios de gasto y quizás los montos a ejercer en el año. Si bien el gasto social se mantiene, en materia de finanzas públicas quedan pendientes de cubrir muchas necesidades, a la expectativa de que aumente la captación una vez que se cierren las fugas por actividades ilícitas como el huachicol o se adopten medidas para dejar de seguir quemando hidrocarburos, además de normar la seguridad de las inversiones a largo plazo.