Transición energética en disputa: análisis crítico desde el #46 Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales

Captura de pantalla 2026-03-16 a la(s) 9.13.38 p.m.

Cuernavaca, Morelos, 13 de marzo de 2026. — En el marco del #46 Foro Digital de Ciencias Políticas y Sociales, especialistas analizaron la “Guía metodológica para la elaboración de los Planes de Transición Energética en América Latina y el Caribe,” publicada en 2026 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), destacando tanto sus aportes técnicos como sus implicaciones políticas, económicas y sociales.

El foro reunió al Mtro. Raúl Abraham López Martínez, profesor investigador de El Colegio de Morelos; al Mtro. Antonio Ponciano Díaz, analista político y articulista de La Jornada de Morelos; y al Dr. Alfredo Silva Brito, académico, quien fungió también como moderador del encuentro.

Desde el inicio se planteó como objetivo central socializar el contenido del documento y promover una lectura crítica, articulando distintos enfoques sobre la transición energética en la región.

Primer bloque de participación: transición energética como oportunidad y problema público

En el primer bloque, los participantes coincidieron en que la transición energética constituye un tema estratégico que debe ser comprendido más allá de su dimensión técnica.

El Dr. Alfredo Silva Brito señaló que la guía de la CEPAL presenta la transición energética como una oportunidad económica, social y tecnológica, vinculada a la generación de empleo, la innovación y el cumplimiento de compromisos climáticos. Asimismo, destacó que el documento incorpora dimensiones económicas, políticas e institucionales, colocando en el centro la participación de la sociedad como base de las políticas públicas.

Sin embargo, introdujo una interrogante clave para el debate: ¿la transición energética debe asumirse como una obligación de los Estados o como un compromiso flexible sujeto a intereses políticos?

Por su parte, el Mtro. Raúl Abraham López Martínez subrayó la importancia de difundir este tipo de documentos entre la ciudadanía, con el fin de que la sociedad conozca los datos, las alternativas energéticas y las implicaciones de las políticas públicas en el sector.

Señaló que la guía puede contribuir a fortalecer la credibilidad de los planes energéticos y facilitar el acceso a financiamiento internacional, además de fomentar la discusión pública sobre el futuro energético de la región.

A su vez, el Mtro. Antonio Ponciano Díaz coincidió en la relevancia del documento, aunque enfatizó su carácter técnico, señalando que su principal público objetivo deberían ser los tomadores de decisiones: funcionarios, legisladores y autoridades del sector energético.

Segundo bloque de participación: potencial regional y tensiones estructurales

En el segundo bloque, el análisis se centró en las capacidades energéticas de América Latina y en los problemas estructurales del caso mexicano.

López Martínez destacó que la región cuenta con condiciones privilegiadas para el desarrollo de energías limpias, derivadas de su diversidad geográfica: energía solar en México, Chile y Perú; energía eólica en Brasil y Argentina; hidroelectricidad en Colombia, Brasil y Perú; energía geotérmica en México y Centroamérica.

Asimismo, subrayó la relevancia estratégica de los recursos minerales, particularmente el litio, señalando que América Latina concentra alrededor del 40% de las reservas globales.

No obstante, advirtió que este potencial abre un campo de disputa económica y política, donde existe el riesgo de reproducir esquemas extractivistas que concentren los beneficios en élites económicas.

En contraste, Antonio Ponciano Díaz centró su análisis en el sistema eléctrico mexicano, identificando tres dimensiones críticas: producción, con alta dependencia del gas natural importado; almacenamiento, con infraestructura insuficiente; distribución y transmisión, con una red obsoleta.

Señaló que estas condiciones generan vulnerabilidad estructural y explican fenómenos como los apagones recientes.

Además, destacó las tensiones políticas derivadas de los intereses económicos en juego, particularmente en torno a la inversión pública y privada en el sector energético.

Por su parte, Alfredo Silva Brito profundizó en una crítica estructural del documento, señalando que, si bien reconoce la crisis climática, no cuestiona de fondo el modelo económico dominante.

Advirtió que la transición energética podría convertirse en un nuevo ciclo de acumulación capitalista, generando nuevos mercados y oligopolios, sin modificar las relaciones de poder existentes.

Asimismo, alertó sobre el riesgo de una excesiva tecnocratización del proceso, que podría desplazar la deliberación democrática y concentrar la toma de decisiones en actores especializados.

Tercer bloque de participación: crítica al modelo y horizonte de transformación

En el bloque final, el debate se orientó hacia una reflexión más profunda sobre el modelo de sociedad y las implicaciones políticas de la transición energética.

El Mtro. Raúl Abraham López Martínez planteó que estos documentos permiten abrir espacios de diálogo crítico con organismos internacionales, pero también evidencian la persistencia de un enfoque productivista que resulta insuficiente frente a la crisis ambiental global.

Sostuvo que la discusión de fondo no es únicamente energética, sino civilizatoria: “En el fondo de la discusión está qué tipo de sociedad queremos construir”.

Asimismo, advirtió que la transición energética podría derivar en nuevas formas de control político y económico si no se garantiza la participación social y la redistribución de los beneficios.

Por su parte, Antonio Ponciano Díaz hizo un llamado a la autocrítica en el caso mexicano, tomando como ejemplo la situación de Petróleos Mexicanos (Pemex), que enfrenta una crisis caracterizada por baja producción, alta deuda y falta de inversión.

Señaló que la gestión histórica de los recursos energéticos refleja debilidades estructurales del Estado y la necesidad de fortalecer la toma de decisiones públicas.

Finalmente, Alfredo Silva Brito cerró el foro con una reflexión desde la teoría social, vinculando el documento con autores como Ulrich Beck y Bruno Latour. Indicó que la guía reconoce los riesgos, pero se limita a su gestión sin plantear transformaciones estructurales profundas.

Asimismo, enfatizó la necesidad de fortalecer la participación ciudadana, especialmente en el ámbito digital: “Se requieren movimientos de la sociedad red, de la ciberciudadanía, para ejercer presión y fortalecer la democracia deliberativa”.

Conclusión: una transición energética en disputa

El #46 Foro Digital evidenció que la transición energética en América Latina no es un proceso meramente técnico, sino un campo de disputa política, económica y social.

Si bien la región cuenta con condiciones privilegiadas para liderar este proceso, los desafíos estructurales, las tensiones geopolíticas y las desigualdades históricas plantean interrogantes fundamentales sobre el rumbo que tomará este nuevo paradigma.

El reto, coincidieron los participantes, consiste en construir modelos energéticos que no solo sean viables técnicamente, sino también socialmente justos, democráticos y ambientalmente sostenibles.