Viraje democrático: entre filias y fobias

Por Antonio Ponciano Díaz*

Está por cumplir los primeros 100 días de gobierno de López Obrador. Su llegada a la presidencia fue producto, en gran medida, del hartazgo de la sociedad hacia los últimos gobiernos del PRI y del PAN, corruptos e indolentes. El tsunami de Morena fracturó al sistema político mexicano, sus efectos han sido bruscos y entre los ciudadanos ha despertado un clima de filias y fobias.

El viraje democrático de 180 grados ha empezado a dejar sentir sus efectos. El más fuerte es el inicio del proceso de desmantelamiento de las instituciones y políticas de gobierno neoliberal, taladrado por la Cuarta Transformación de la República, con la estrategia del combate a la corrupción e inseguridad.

El costo social y económico aún es imperceptible. Solo hay algunos datos incipientes, pero lo que está aflorando es una exageración en las percepciones de los ciudadanos, arropadas entre filias y fobias, que circulan a gran velocidad por las redes sociales, la prensa y aceitada por la comentocracia.

Zygmon Baumunt en su libro los tiempos líquidos caracteriza lo que estamos viviendo y a veces nos cuesta trabajo entenderlo, porque hoy vivimos la “cultura del desenganche, de la discontinuidad, del olvido”; una cultura que no educa en la reflexión en profundidad, ni en la actitud de búsqueda, sino en la ojeada fugaz, en dejá vu”.

Todo está sucediendo tan rápido, que me parece conveniente, a propósito de los primeros 100 días de gobierno de AMLO, hacer una pausa para analizar y reflexionar detenidamente, para poder entender los riesgos en que se ha metido nuestra democracia y poder atemperar nuestras filias y fobias, porque lo que está en juego es el futuro de la sociedad y de nuestro país.
*Ex catedrático y maestro de tiempo completo investigador de la UAEM

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